Los proyectos retro tienen una gran ventaja: combinan la nostalgia con la tecnología moderna de una forma que resulta un verdadero placer. Esto es precisamente lo que ha conseguido el autor del canal de YouTube. Esto no tiene sentidoquien transformó miniUn despertador clásico estilo Macintosh en una computadora completamente funcional. Y debo admitir que, si tuviera una pieza así en mi escritorio, podría pasar horas jugando con ella.
La base de todo el proyecto es una pequeña Maclock, que imita fielmente la apariencia del original Apple Computadoras. Solo que a escala reducida, a unos 10 cm de altura. En lugar de ser solo decoración, esta pieza se convirtió en una computadora real con una emulación del antiguo sistema operativo Mac.
¿Qué hardware se esconde en el interior?
El corazón de toda la solución es la Raspberry Pi Zero 2 W, que es lo suficientemente potente miniUna computadora que cabe en un espacio extremadamente pequeño. Incluye una pantalla LCD de 2,8 pulgadas de Waveshare, una tarjeta microSD de 32 GB y algunas modificaciones menores, como un soporte de pantalla impreso en 3D.
El proyecto requiere soldadura básica y la disposición para desmontar un pequeño cubo de plástico, sin garantía de que todo salga bien a la primera. Así que no es precisamente una manualidad para principiantes, pero para los aficionados con conocimientos técnicos, todo el proceso está muy bien documentado, incluyendo software y esquemas en GitHub.
Pequeño proyecto, gran efecto
El coste total ronda los 100 dólares (unas 2100 coronas checas), lo cual es más que razonable para un resultado tan impresionante. El resultado es un... miniUna Mac elegante que puedes colocar fácilmente en tu escritorio como decoración elegante. Al mismo tiempo, es una computadora completa capaz de emular un sistema clásico.
El autor del proyecto también sugiere que las posibilidades están lejos de agotarse. La disquetera falsa podría servir como interruptor de encendido o lector de tarjetas, y aún hay margen para más modificaciones. Sin embargo, es una hermosa prueba de que la creatividad y el amor por la tecnología pueden revitalizar incluso un objeto tan discreto como un despertador retro, y personalmente me encantaría tener algo así en mi escritorio.